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El día que Franco pidió un vaso de Ribeiro

ciaon

Recuperamos la visita de Francisco Franco a la villa marinera de Caión.

Pasado un mes desde el fin de la guerra civil, el jefe del Estado, el Generalísimo Francisco Franco Baamonde, de visita en A Coruña expresó su deseo de conocer las necesidades de los marineros gallegos. El gobernador civil le propone visitar “la villa más marinera y más hermosa, a poco más de 20 kms de la ciudad”, advirtiéndole que no estaba terminada la carretera y que una vez allí “parecería llegar al fin del mundo”. El pueblo elegido era Caión, en el concello de Laracha, y esta crónica se recoge en el recién inaugurado archivo de la cofradía de pescadores.

El sábado 2 de junio de 1939 a las 6 de la tarde dos bombas de palenque anuncian la llegada de Franco a la plaza de Caión. Lo esperan una larga fila de marineros en ropa de aguas con los remos alzados comandados por el presidente del pósito, Mariano Fuentes, en una escena que recuerda a los piqueros de Breda en Las Lanzas rodeando a su maestre de campo. Los periódicos recogen que el jefe del Estado “es recibido por el sonido de las caracolas sopladas por aquellas gentes del mar”. El caudillo, su señora y su hija, son invitados a un popular banquete en la calle entre los marineros, a la sombra de las velas de las traineras, una merienda compuesta de centollas, sardinas asadas con cachelos y filloas.

 

“EU PREFIRO O VIÑO DO RIBEIRO”

 

Todos comieron con las manos, pero las autoridades fueron convidadas además a vino de Rioja. El caudillo con naturalidad declinó la deferencia, cogió una cunca de barro de Buño y respondió enérgico “eu prefiro viño do Ribeiro”, expresión seguida de una gran ovación. Finalizó el almuerzo con la regueifa del emocionado párroco Mato Toxo: “na miña vida tal vin, na nosa grande nación, que un caudillo como Franco viñese ver a Caión”. El ilustre invitado aprovechó para tratar con el pósito sobre sus necesidades inmediatas. Seguidamente el Generalísimo subió al balcón del antiguo pazo de Montaos a pronunciar un discurso. Así consta en la crónica periodística: “como si fuese un rey mago el Caudillo anuncio: el presidente del pósito ya me dijo vuestras ansias. ¡Y qué pequeñas que son! Vuestras ansias son una grúa y un camión. Por eso he dicho a vuestro presidente: ¡tendréis una grúa y tendréis un camión! Y estallaron entusiastas ovaciones. El 17 de septiembre llegaron a Caión la grúa y el camión. Aquella petición que al jefe del estado le parecían escasas supusieron un gran logro para un pueblo aislado y sin recursos.

Los marineros ya no tenían que subir las embarcaciones a mano por la rampa, y podían vender diariamente por carretera el pescado en A Coruña.Franco y su señora visitarán la comarca en otras ocasiones, tanto en navegación marina en su yate Azor como por carretera. por ejemplo tras la coronación canónica de la Virxe da Barca de Muxía en 1947, un hecho excepcional, ya que sólo una docena de santuarios gallegos cuentan con esta dignidad. Este año 2012 la Virgen de los Milagros de Carballo se unirá a este pequeño y selecto grupo. Para ver el santuario muxián, Franco y su señora se acercaron también en 1959 a Muxia y a Corcubión en una caravana de coches y guardias motorizados. Al pasar por Ponte do Porto hicieron una parada en la acreditada casa de encajes de Clarisa Noya.

 

También se llevó doña Carmen Polo encajes en Muxía, en la casa de la actual Pousada de Loló. En estas visitas de Franco a la zona los marineros de Malpica y Fisterra, por ejemplo, aprovecharon para pedirle mejoras en su puertos, siguiendo la estela de los caioneses. En 1961 aportaría a Corcubión con su yate de varada obligada por el temporal otro visitante ilustre, don Juan de Borbón, todavía legítimo aspirante al trono de España y exiliado en Portugal, por lo que su entrada en la bahía levantaría no pocas suspicacias y daría trabajo extra a los agentes del régimen en su labor de espías. El 14 de septiembre del mismo año don Juan de Borbón y su suegro Pablo de Grecia anuncian la boda de sus hijos Juan Carlos y Sofía. Por pocos días no se anuncia en la Costa da Morte.

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